Sitios de interés
PLAZA DE TOROS Y SU BODEGA
Una selección del legado patrimonial e histórico de Almendralejo.
PLAZA DE TOROS Y SU BODEGA
Levantada a mediados del siglo XIX, destaca no solo por su gran belleza y atractivo, sino que además es la única plaza de toros en todo el mundo que alberga una bodega debajo de su graderío, algo singular y de especial valor histórico. Está declarada Bien de Interés Cultural.
El coso de La Piedad está declarado Bien de interés Cultural en la categoría de Monumento desde el año 2014, y se encuentra ubicado junto al Parque de Nuestra Señora de la Piedad. A largo de sus casi dos siglos de existencia ha pasado par diversas vicisitudes.
Comenzó a construirse en el año 1843 coincidiendo en una época esplendorosa para la localidad. Su iniciativa constructiva fue promovida y financiada por la “Sociedad de la Plaza de Toros de Almendralejo”, que vendió 170 acciones a 700 reales cada una con un coste total de 119.000 reales, bajo las directrices de los maestros alarifes locales, Pedreras y Tinocos.
Quedó inaugurada el 26 de septiembre de 1843 y con la actuación de un único espada, Juan León “Leoncillo”. De este periodo data la fuerte vinculación entre esta plaza de toros y el afamado diestro Francisco Arjona Herrera, más conocido como Curro Cúchares, recordado en la localidad almendralejense por el acontecimiento del toro que se negó a entrar al ruedo, y a la devoción que profesaba hacia la Santísima Virgen de la Piedad, el cual, en el año 1867, regaló un broche y un manto verde bordado en hilos de oro.
Tras alcanzar la localidad de Almendralejo el titulo de Ciudad por Real Decreto de Isabel II en el año 1851, treinta años después, la plaza sufre una primera remodelación para poder albergar a un mayor número de espectadores. Se amplía el graderío y se reduce el ruedo hasta alcanzar la dimensiones que actualmente conserva. No obstante, es en el año 1912 cuando se restaura la plaza de toros adquiriendo el aspecto que hoy en día podemos observar, con cierto estilo neomudéjar e inspirado en la antigua plaza de toros de Las Ventas de Madrid.
En esta remodelación se destruyen los antiguos palcos y se construyen diez nuevos junto con una majestuosa escalera de acceso a los mismos. Constan de columnas de hierro fundido y techumbre de madera. Como resultado de esta remodelación, vemos una plaza con una construcción de fuertes muros exteriores con arcos y bóvedas, a los que se superponen una ligera estructura metálica de gran finura y delicadeza. Tras esta reforma, la Sociedad presenta un elevado déficit quedándose sin Junta Directiva y pasa a manos de un grupo muy reducido de personas que no consiguen obtener rentabilidad.
En el año 1942, Alfonso Iglesias, bodeguero local, compra la plaza de toros percibiendo las ventajas climáticas que le confieren los bajos del graderío, utilizado como bodega de vino, cubierta por una bóveda de ladrillo de sección de arcos apuntados que cobija una hilera de conos con capacidad para 750 000 litros.
En 1975, la plaza fue vendida a la Sociedad Extremeña de Espectáculos S.A., encargada de su gestión y mantenimiento.
Y en 1988, el Ayuntamiento de Almendralejo permuta la propiedad de la Plaza a la Sociedad por el Hospital de San Juan de Dios, situado en la carretera de Sevilla.
Hoy en día, Almendralejo cuenta con un extraordinario monumento de incalculable valor, recibiendo innumerables visitantes a lo largo del año, siendo utilizado para la realización de diferentes eventos, y considerado el eje central de la Fiesta Ibérica del Vino, entre otras manifestaciones culturales de interés gastronómico y recreativo.
Comenzó a construirse en el año 1843 coincidiendo en una época esplendorosa para la localidad. Su iniciativa constructiva fue promovida y financiada por la “Sociedad de la Plaza de Toros de Almendralejo”, que vendió 170 acciones a 700 reales cada una con un coste total de 119.000 reales, bajo las directrices de los maestros alarifes locales, Pedreras y Tinocos.
Quedó inaugurada el 26 de septiembre de 1843 y con la actuación de un único espada, Juan León “Leoncillo”. De este periodo data la fuerte vinculación entre esta plaza de toros y el afamado diestro Francisco Arjona Herrera, más conocido como Curro Cúchares, recordado en la localidad almendralejense por el acontecimiento del toro que se negó a entrar al ruedo, y a la devoción que profesaba hacia la Santísima Virgen de la Piedad, el cual, en el año 1867, regaló un broche y un manto verde bordado en hilos de oro.
Tras alcanzar la localidad de Almendralejo el titulo de Ciudad por Real Decreto de Isabel II en el año 1851, treinta años después, la plaza sufre una primera remodelación para poder albergar a un mayor número de espectadores. Se amplía el graderío y se reduce el ruedo hasta alcanzar la dimensiones que actualmente conserva. No obstante, es en el año 1912 cuando se restaura la plaza de toros adquiriendo el aspecto que hoy en día podemos observar, con cierto estilo neomudéjar e inspirado en la antigua plaza de toros de Las Ventas de Madrid.
En esta remodelación se destruyen los antiguos palcos y se construyen diez nuevos junto con una majestuosa escalera de acceso a los mismos. Constan de columnas de hierro fundido y techumbre de madera. Como resultado de esta remodelación, vemos una plaza con una construcción de fuertes muros exteriores con arcos y bóvedas, a los que se superponen una ligera estructura metálica de gran finura y delicadeza. Tras esta reforma, la Sociedad presenta un elevado déficit quedándose sin Junta Directiva y pasa a manos de un grupo muy reducido de personas que no consiguen obtener rentabilidad.
En el año 1942, Alfonso Iglesias, bodeguero local, compra la plaza de toros percibiendo las ventajas climáticas que le confieren los bajos del graderío, utilizado como bodega de vino, cubierta por una bóveda de ladrillo de sección de arcos apuntados que cobija una hilera de conos con capacidad para 750 000 litros.
En 1975, la plaza fue vendida a la Sociedad Extremeña de Espectáculos S.A., encargada de su gestión y mantenimiento.
Y en 1988, el Ayuntamiento de Almendralejo permuta la propiedad de la Plaza a la Sociedad por el Hospital de San Juan de Dios, situado en la carretera de Sevilla.
Hoy en día, Almendralejo cuenta con un extraordinario monumento de incalculable valor, recibiendo innumerables visitantes a lo largo del año, siendo utilizado para la realización de diferentes eventos, y considerado el eje central de la Fiesta Ibérica del Vino, entre otras manifestaciones culturales de interés gastronómico y recreativo.
Para visitar, concertar cita previa con nuestra oficina de turismo.
Ubicación: Ctra. Sevilla, s/n.
Email: turismo1@almendralejo.es
Web: visita.almendralejo.es